6 reglas que los diseñadores siempre siguen al decorar con plantas en una sala de estar

¿Qué sería de una sala de estar bien diseñada sin algunas plantas colocadas estratégicamente como parte del conjunto? Crear una colección de plantas para el salón puede mejorar tu estado de ánimo y generar un ambiente relajante.

Incluso si tu colección no llega a ser una jungla de plantas con cientos de especies, vale la pena organizar las que tienes de manera que encajen con la estética y la funcionalidad de tu sala. Quieres que el espacio se vea intencional y armonioso, en lugar de desordenado y caótico.

Descubre estos consejos prácticos sobre cómo organizar plantas en una sala de estar para darle vida al espacio.

6 reglas que los diseñadores siempre siguen al decorar con plantas en una sala de estar


Mantén agrupaciones (la “regla de tres”)

Pregúntale a cualquier amante serio de las plantas de interior cuál es su consejo número uno para organizarlas, y probablemente te hablará de la “regla de tres”. Las plantas individuales pueden parecer un poco escasas, y las agrupadas en números pares pueden verse demasiado formales o forzadas.

Agrupar plantas en tríos u otros números impares crea un efecto más natural y armonioso.

Elige plantas de distintas alturas para un mayor impacto y busca un elemento en común que aporte coherencia. Evita agrupar plantas con las mismas texturas, formas y colores, ya que pueden mezclarse visualmente.

También es recomendable agrupar plantas con necesidades de cuidado similares, especialmente si requieren humedad. Cuando están juntas, los niveles de humedad aumentan, lo que favorece su crecimiento.


Experimenta con textura, tamaño y forma

Es fácil pasar por alto la importancia de las texturas en el diseño de interiores, y las plantas son una excelente forma de evitar que un espacio se vea plano o aburrido. Diferentes tipos de follaje aportan profundidad, interés y equilibrio.

En salas de estilo bohemio, donde ya hay muchas texturas (alfombras, mantas, materiales naturales), puedes optar por plantas de follaje sencillo para equilibrar el ambiente.

En salas minimalistas, las plantas más elaboradas pueden convertirse en el punto focal. Los cactus, helechos y monsteras son excelentes ejemplos.

El follaje fino y delicado no tiene el mismo peso visual que las hojas gruesas y sólidas, por lo que puedes aumentar la cantidad para lograr mayor impacto.

Y, nuevamente, no olvides la regla de tres: un número impar de plantas con texturas contrastantes crea una composición más dinámica.


Ten en cuenta el color

Evita que todas las plantas y macetas combinen demasiado entre sí. Elegir diferentes tonos y colores aporta interés y un aspecto más natural.

Hay muchos tonos de verde en el follaje, y el color no tiene que venir solo de las flores. Por ejemplo, puedes elegir plantas con hojas rojas, moradas o con variegaciones interesantes. Los tonos que contrastan con el color principal de las paredes funcionan especialmente bien.

Intenta seleccionar diferentes tonalidades para cada grupo de plantas.


Crea líneas visuales

Piensa en cómo crecen las plantas y hacia dónde dirigen la mirada en tu sala. Las plantas colgantes o trepadoras en cestas o estanterías ayudan a dirigir la vista hacia arriba, lo cual es ideal para que una sala pequeña parezca más grande.

Las plantas altas con crecimiento vertical también guían la mirada hacia arriba. Colócalas cerca de una obra de arte o un elemento decorativo para destacarlo, pero deja suficiente espacio para que no compitan visualmente.


Aprovecha el suelo

No tienes que limitar las plantas a mesas, estanterías o cestas colgantes. También puedes colocarlas en el suelo, ya sea directamente o sobre soportes.

Plantas altas como el ficus lyrata o la monstera deliciosa son perfectas para llenar espacios vacíos en esquinas o junto al sofá o la ventana. Además, pueden funcionar como separadores naturales de ambientes.

Asegúrate de que no bloqueen muebles u otros elementos decorativos.


Elige especies adecuadas para el espacio

Antes de elegir las plantas, considera cuánta luz recibe cada zona de la sala y hacia dónde están orientadas las ventanas.

Por ejemplo, una sala pequeña con aire acondicionado y ventanas grandes puede no ser el mejor lugar para un helecho de Boston, que prefiere sombra y humedad.

Si tienes un rincón con poca luz, coloca allí plantas que se adapten a esas condiciones, idealmente agrupadas (siguiendo la regla de tres) con otras de necesidades similares.

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