Un césped uniforme y sin carácter puede transformarse en un paisaje atractivo mediante la incorporación de uno o más parterres de jardín que aporten color, textura y un mayor interés visual a tu propiedad. Un parterre puede adoptar muchas formas. Por ejemplo, puedes crear una sencilla isla de arbustos con especies florales y quizá un pequeño árbol ornamental para lograr un toque elegante y discreto. O, si deseas un efecto más llamativo, puedes llenar el espacio con flores anuales muy coloridas que aporten tonos vivos desde principios de primavera hasta finales de otoño. Hoy en día, también es totalmente válido utilizar un parterre para cultivar verduras y otros alimentos comestibles.
Sin embargo, la forma más popular es el jardín de bordura mixta, que tradicionalmente puede incluir uno o dos arbustos pequeños, algunas plantas anuales para aportar color duradero, pero sobre todo flores perennes de distintos tamaños y con diferentes épocas de floración. Este tipo de jardín suele describirse simplemente como una “bordura de plantas perennes”. Es sorprendentemente fácil de crear, y gran parte del disfrute proviene de la planificación.
Cuándo crear un parterre de jardín
El trabajo físico para crear un parterre dentro del césped es mejor comenzarlo a principios de la primavera, cuando el suelo ya está lo suficientemente cálido y fácil de trabajar. Sin embargo, la planificación suele empezar meses antes. Imaginar cómo será tu jardín y explorar revistas o libros en busca de ideas puede ser una excelente forma de pasar los días de invierno, cuando no es posible trabajar al aire libre.
Planificar un parterre es una actividad ideal para nuevos propietarios que desean darle un toque personal a su nueva vivienda.
Antes de comenzar
El paso más importante al crear un nuevo parterre es visualizar cómo se verá en el futuro. Aunque al principio no luzca impresionante, en pocos meses será más denso, alto y colorido. La clave está en anticipar las alturas, colores, texturas y volumen de las distintas plantas. Esto se logra mejor si empiezas con tiempo, observando otros jardines que admires en tu vecindario. También puedes visitar jardines botánicos o públicos para inspirarte. Las revistas de jardinería suelen incluir diagramas de plantación pensados para lograr un diseño específico.
Si quieres intentar crear un diseño totalmente propio, ten en cuenta estos objetivos:
- Intenta incluir plantas perennes que florezcan en diferentes épocas del año, para que siempre haya algo en flor. Aunque puedes complementar con plantas anuales, el objetivo final es lograr un jardín autosuficiente basado en perennes.
- Procura que el fondo del parterre tenga plantas más altas que sirvan como “telón” para el resto. Esta técnica se conoce como “estratificación” o “capas”: las plantas más altas atrás, las más bajas delante y las intermedias en el centro.
- Presta atención a cómo interactúan los colores, no solo de las flores sino también del follaje. Evita combinaciones que choquen demasiado.
- Considera la forma, la textura y la estructura, además del color. Un buen diseño ofrece variedad en varios aspectos, no solo en los tonos. Los arbustos pequeños pueden aportar textura.
- Recuerda que siempre puedes ajustar tu diseño: mover, eliminar o añadir plantas según sea necesario. No te preocupes demasiado si no queda perfecto desde el principio.
