Le preguntamos a un profesional si el invierno es el mejor momento para podar las plantas perennes, y este consejo podría salvar tus árboles.

Saber cuándo podar los árboles de hoja perenne puede marcar la diferencia entre un crecimiento saludable y daños duraderos, pero no existe un único momento correcto para hacerlo. Tendrás que observar los árboles de tu jardín, su tamaño, y considerar cómo quieres que se vean o qué tan grandes quieres que sean.

Aunque la poda de árboles de hoja perenne puede realizarse durante todo el año, el invierno tiene ciertas ventajas sobre otras estaciones.

Daniel Chamberlain, arborista profesional y propietario de Advantage Tree Care, explica los beneficios de podar en invierno y ofrece consejos para cuidar tus árboles o arbustos durante los meses más fríos.

Conoce al experto
Daniel Chamberlain es arborista y propietario de Advantage Tree Care, con sede en Victoria, Columbia Británica.

¿Deberías podar los árboles de hoja perenne en invierno?

El invierno es un buen momento para podar los árboles de hoja perenne, según Chamberlain, principalmente porque el período de inactividad permite una mejor visibilidad para darles forma.

Sin embargo, el invierno no es el único—ni siempre el mejor—momento para podarlos.

5 razones para podar en invierno

  • Mejor visibilidad: Durante este período de reposo, la caída estacional de agujas ya ha ocurrido. Esto facilita ver el interior del árbol, identificar ramas dañadas y podar con mayor precisión.
  • Facilita la poda estructural: Dar forma al árbol es más fácil en invierno debido a la mejor visibilidad de su estructura y porque no compites con el crecimiento activo.
  • Evita el crecimiento rápido: Podar en invierno ayuda a evitar la sobreestimulación del árbol, que podría provocar un crecimiento acelerado.
  • Elimina ramas dañadas: Las ramas muertas, marrones, enfermas o rotas pueden retirarse a principios del invierno antes de que llegue el clima más severo.
  • Mejor accesibilidad: En invierno, las plantas caducifolias cercanas han perdido sus hojas, lo que facilita el acceso al árbol de hoja perenne.

    Le preguntamos a un profesional si el invierno es el mejor momento para podar las plantas perennes, y este consejo podría salvar tus árboles.

Poda en invierno vs. otras estaciones

Los árboles de hoja perenne no deben podarse exclusivamente en invierno. Cada estación tiene sus ventajas y desventajas, según Chamberlain.

También añade que la poda de emergencia por daños o seguridad puede realizarse en cualquier época del año.

Finales de primavera

En primavera, el árbol se acerca a su punto máximo de crecimiento y puede tolerar una poda más intensa. Durante esta estación, la savia asciende hacia la parte superior del árbol.

Aunque los árboles de hoja perenne no entran en reposo total como los caducifolios, también pueden “sangrar” savia. Esto puede dañarlos, por lo que es mejor podar a finales de primavera en lugar de principios de primavera.

Consejo:
Si quieres maximizar el crecimiento de los árboles o arbustos en tu jardín para que ocupen más espacio o proporcionen más sombra, pódalos en primavera.

Verano

El verano es el punto máximo de crecimiento de los árboles de hoja perenne. “Los árboles son resistentes y ya han utilizado su energía en el crecimiento de primavera, por lo que hay menos probabilidad de que pierdan savia”, dice Chamberlain.

A finales del verano, entran en una fase semidormante. Los mejores árboles para podar entre mediados y finales del verano incluyen tejos, tuyas, tsugas y enebros.

Otoño

También se pueden podar en otoño. Esto mejora la circulación del aire y favorece la entrada de luz solar.

Sin embargo, en esta estación hay más esporas de hongos, por lo que los cortes son más susceptibles a infecciones. Aunque no todos los hongos matan al árbol, pueden afectar su apariencia.

Consejos para cuidar los árboles de hoja perenne en invierno

Sigue estos consejos para mantenerlos verdes, sanos y con más follaje durante el invierno:

  • Añade mantillo (mulch): Actúa como una “manta” para las raíces. Ayuda a retener la humedad, regular la temperatura del suelo y prevenir malezas. Aplica entre 7 y 10 cm de corteza triturada, agujas de pino u otros materiales orgánicos.
  • Prioriza ciertos árboles: Todos se benefician del mantillo, pero especialmente el boj, rododendro, acebo, azalea, laurel de montaña y tuya.
  • Deja espacio alrededor del tronco: El mantillo en contacto con el tronco puede favorecer la pudrición y las plagas. Deja un pequeño espacio libre.
  • Continúa regando: Muchos no saben que deben seguir regando en invierno. Es importante especialmente tras veranos secos o con sequía. Riega profundamente pero con poca frecuencia, y detente cuando el suelo esté congelado.
  • Protege el árbol: Usa arpillera (burlap) alrededor del árbol como protección contra el viento, dejando la parte superior abierta para ventilación. Evita plásticos u otros materiales que retengan calor.
  • Aplica antidesecantes: Estos productos forman una capa protectora que reduce la pérdida de agua en árboles de hoja perenne de hoja ancha. Con el tiempo, se eliminan con la lluvia o la nieve.

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