Ya sea que cultives crisantemos en tu jardín o los uses en macetas, sus flores coloridas son un elemento llamativo de la decoración otoñal. Con el cuidado adecuado —incluyendo riego regular y la eliminación frecuente de flores marchitas— los crisantemos en macetas pueden florecer durante semanas o incluso meses.
Sin embargo, no duran para siempre en macetas. Cuando comienzan a verse apagados y cansados, probablemente sea mejor desecharlos. También puedes intentar plantarlos en el jardín para que se vuelvan perennes, aunque tendrán más probabilidades de sobrevivir al invierno si son plantas pequeñas (en macetas tipo “quart” o más pequeñas) o si se plantan unas semanas antes de la primera helada.
Aunque existen algunos trucos para mantenerlos vibrantes durante la temporada, con el tiempo las flores empiezan a disminuir. Aquí tienes algunas señales claras de que tus crisantemos están llegando al final de su ciclo y podrían estar listos para ser reemplazados:
🌼 Dejan de producir nuevas flores
Si continúas quitando las flores marchitas, los crisantemos suelen seguir produciendo nuevos capullos durante un tiempo. Pero cuando dejan de hacerlo, es una señal de que están perdiendo vitalidad. En ese punto, puedes seguir retirando las flores secas, pero la producción ya no será la misma.
🌼 Las flores se vuelven mayormente marrones
Si has estado retirando regularmente las flores marchitas, normalmente aparecerán nuevas en un par de semanas. Pero si notas que la mayoría de las flores están marrones y los colores se desvanecen rápidamente, probablemente sea momento de desechar la planta.
🌿 Las hojas pierden su color
Las hojas de los crisantemos suelen ser de color verde medio o oscuro, con una textura algo brillante. Si empiezan a verse opacas, puede ser una señal de pérdida de vitalidad.
Además de quitar las flores marchitas, puedes recortar las hojas dañadas. Sin embargo, si cada vez más hojas se ven secas o decoloradas, es probable que la planta esté llegando al final de su vida útil.
🪴 Las raíces ocupan demasiado espacio en la maceta
Los crisantemos se usan de muchas maneras en otoño: en canastas, trasplantados a otras macetas o incluso en sus macetas originales. Las plantas más grandes tienen más probabilidades de quedarse sin espacio para las raíces.
Regarlas bien puede ayudar, así como trasplantarlas a una maceta más grande. Pero si la superficie del suelo está dura y las raíces están demasiado apretadas, la planta dejará de absorber agua correctamente, lo que indica que su estado ya no mejorará mucho.
🍃 Aparece moho blanco (oídio) en las hojas
Al final de la temporada, las hojas pueden desarrollar oídio, un polvo blanco causado principalmente por la falta de circulación de aire.
Las plantas más grandes y densas son más propensas a este problema. Podar la planta y eliminar flores marchitas ayuda a prevenirlo, pero si el oídio ya está muy extendido, solo queda retirar las partes afectadas.
🌾 La planta se seca o se vuelve frágil
Si los crisantemos se sienten secos o sus hojas y flores se rompen fácilmente, significa que están llegando al final de su ciclo de vida. Incluso con riego regular, si las raíces están demasiado apretadas, la planta no podrá absorber suficiente agua.
Puedes intentar aflojar las raíces y trasplantar a una maceta más grande con tierra nueva. Esto puede ayudar a prolongar su vida y, con suerte, prepararlos para plantarlos en el jardín como plantas perennes.
